Archivo de la etiqueta: alimentación

PALABRAS MALDITAS Y TRAUMAS INFANTILES (Puré de Calabaza)

Puré de calabaza

Puré de calabaza

Yo soy mallorquín. Tierra de turistas, alemanes y hooligans bebedores de cerveza, viajes de novios (de los 70) y de fin de curso de media España. Pero también somos tierra de naranjas, aceitunas, vino y con una huerta  de gran calidad y tradición. La gente que vive en los pueblos suele tener siempre un huerto o alguien conocido que lo tiene. Yo no tengo huerto pero sí que tengo conocidos que los tienen y de vez en cuando me llega alguna remesa de algún producto en cantidades industriales. Esta vez fue una calabaza de un metro de largo que me tuvo pensando como aprovecharla.

A la receta que os voy a enseñar la voy a llamar puré. Una de esas palabra que han sido desterradas de las cartas de los restaurantes y entradas de los blogs más cool. No sé por qué ahora todos los purés han pasado a ser “cremas”. Yo creo que es así porque la generación que ha comido más purés es la que hoy tiene 30-40 años y les recuerda las malas experiencias de la infancia  “NIÑO!!! hasta que no te acabes el puré de acelgas (o cualquier otra verdura muy muy verde) no te vas a levantar de la mesa”. Entonces estos niños que ahora son cocineros han dejado de utilizar la palabra puré para no revivir traumas infantiles.

Tal vez dentro de diez años los niños van a odiar las cremas y los purés les van a parecer cool. ¿Quién sabe?

Bueno, mi receta se basa en ésta de Javi Recetas. Ya sabéis que se puede ser muy flexible en cantidades e ingredientes.

PURÉ DE CALABAZA

Ingredientes (4 personas):

  • 2kg de Calabaza sin piel ni pepitas.
  • 1/2 Calabacín.
  • 1 Cebolla mediana.
  • 2 Zanahorias
  • 4 Patatas
  • Un manojo de acelgas o espinacas.
  • Sal.
  • Aceite.
  • Pimienta.
  • Nuez moscada.
  • Piñones.

Preparación;

  • Limpiar y cortar a trozos grandes la cebolla, las zanahorias, el calabacín y las patatas.
  • Poner una olla grande al fuego y añadir un chorro de aceite.
  • Echar la cebolla a la olla, las zanahorias, el calabacín y las patatas y añadir sal y pimienta.
  • Rehogar durante un buen rato. No se tiene que freír, sino que suelte el agua. Así que es mejor hacerlo a fuego medio-bajo. Rehogar durante 15 min.
  • Incorporar la calabaza a la olla y cubrir de agua. No añadir toda la calabaza, dejar un trozo para saltear y decorar.
  • Dejar que hierva 30 min y 5 min antes añadir las acelgas.
  • Triturar con el turmix y añadir un poco de nuez moscada y rectificar de sal si es necesario.
  • Para decorar y emplatar: saltear unos cubos de calabaza y un puñado de piñones en una sartén con un poco de aceite y fuego vivo.

La calabaza aguanta muy bien en el congelador, así que si os sobra, quitadle las pepitas y la piel y congeladla cortada en trozos grandes.

Para que el puré no os quede muy claro después de cocer las verduras podéis separar un poco de agua y si queda demasiado espeso se la volvéis a añadir.

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

RECETAS 2 EN 1 (JUDÍAS CON JAMÓN)

judías con jamón

Judías “sorprendentes” con jamón

Ser vegetariano no tiene ningún tipo de inconveniente, al menos eso pienso yo. En cambio, vivir con un vegetariano puede tener sus pegas.

Por ejemplo:  si hago unas verduras cocidas y aprovecho para hacer un caldo, me gustaría poder añadirle un buen muslo de pollo, pero mi novia ya me mira algo mal y lo más amable que me puede soltar es un “no se te ocurrirá…”. Entonces tengo que cambiar de táctica y optar por hacer el caldo de verduras sólo y poner otra olla aparte para cocinar el del pollo o animal que se me antoje. Algo que me gusta bastante menos porque pierdo algo que me encanta: el saborcillo que deja la mezcla de sabores.

Otro ejemplo similar es el del pollo en su versión pollo asado. Se puede hacer un pollo asado con muchas verduras (patata, cebolla, calabaza, boniato…). Así yo me puedo comer el pollo con una rica guarnición y mi novia se deleita con un buen surtido de verduras asadas, todos contentos, ¿no? GRAN ERROR! El problema ahora para mi fantástica y querida “comehierbas” radica en que si se cocinan conjuntamente verduras y pollo, las verduritas van a quedar con la grasa del animal, motivo por el cual he dejado de comer pollo asado en su compañía.

Al final, compartir comida con un vegetariano es como cualquier relación amorosa, hay que aprender a ceder y a tolerar ciertas manías, vamos, que no es para tanto…

La receta que os ofrezco hoy puede ser una solución práctica a todo esto que cuento. Se trata de unas judías salteadas con jamón. Echadle un ojo y veréis a lo que me refiero.

JUDÍAS CON JAMÓN

Ingredientes:

  • 300g (aprox) de judías verdes.
  • Una cebolla picada bien fina.
  • 2 dientes de ajos.
  • 2 huevos cocidos.
  • Taquitos de jamón (también se puede hacer con bacon o jamón york).
  • Sal.
  • Aceite de oliva.
  • Pimienta.

Elaboración:

  • Cocer la judías y los huevos. Cada uno que cueza las judías a su gusto, pero a mí me gustan tiernas, así que las dejo cocer 20 min en agua sin sal. También las podéis cocer al vapor y todavía van a quedar más verdes y sabrosas.
  • En una sartén saltear los ajos cortados a láminas con un chorro de aceite de oliva. Cuando empiecen a dorarse añadir la cebolla y bajar un poco el fuego para que se poche con tranquilidad. Añadir sal y pimienta.
  • Cuando la cebolla empiece a oscurecer, añadir las judías, saltear a fuego fuerte durante 3 min y añadir el huevo cortado a dados. Mezclar, corregir de sal y a comer.
  • Si queréis la opción no vegetariana (la mía) en otra sartén saltead unos dados de jamón y luego añadid las judías. Mezclad bien y listo.
Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

ATENCIÓN HOSTELEROS! (FALAFEL CON SALSA DE YOGUR)

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

Hoy quiero hablar de cómo es ir con un vegetariano a un restaurante. En el post anterior ya comenté cómo era ir de cañas con esta bonita especie. En el caso de los restaurantes es un poco mejor pero todavía hay mucho camino por recorrer. Eso de tener en una carta opciones vegetarianas, variadas y de calidad no es sólo bueno para el vegetariano, sino también para los amigos, familiares o parejas. Me explico, si quiero ir a una parrilla argentina con mi novia necesito que allí se sirvan unas buenas verduras a la brasa, unas ensaladas suculentas y bien aliñadas, unas empanadillas de verdura, no sé, algo que me permita ir a ese restaurante con mi novia sin necesidad de convencerla de nuevo de que ser vegetariano no tiene sentido.

Los hosteleros en general tienen que entender que en el mundo cada vez hay más vegetarianos y que no tener una buena opción vegetariana puede joder a mucha gente y por tanto perder esa clientela. Ensalada “verde” y mozzarella con tomate no es una opción vegetariana, mejor dicho, no es suficiente.

Señores hosteleros, los vegetarianos son personas, no vacas. Por eso les sugiero que se replanteen su carta ya que me resulta muy difícil convencer a una persona que vaya a comer a un restaurante donde se le trata como un rumiante.

Vamos con la receta.

FALAFEL Y SALSA DE YOGUR.

Ingredientes para 8 falafels:

  • 250g de garbanzos.
  • 2 dientes de ajo.
  • 1/2 cebolla grande, 1 si es pequeña.
  • 1 cucharadita de levadura Royal
  • 1 huevo.
  • Cilantro fresco.
  • Perejil fresco.
  • Pimienta.
  • Sal.
  • Comino (opcional)

Ingredientes para la salsa de yogur:

  • Un yougur cremoso.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Aceite de oliva.
  • Menta, seca o fresca.

Preparación:

  1. Dejar en remojo los garbanzos durante toda la noche. 
  2. Escurrir bien los garbanzos y meterlos en el vaso de la batidora.
  3. Agregar los demás ingredientes al vaso y triturar. Es mejor no triturar demasiado, ya que va a ser mucho más fácil que se deshaga al formar las bolas.
  4. Formar las bolas con la masa triturada. Si es muy complicado y se deshace añadir un poquito de harina de trigo.
  5. Freír los falafels en abundante aceite a fuego suave hasta que estén dorados.
  6. Para hacer la salsa de yogur mezclar todos los ingredientes en bol o plato hondo y listo.

Consejos:

Para picar los garbanzos es mejor hacerlo con el accesorio que permite picar, mejor que con el brazo triturador. Todas las cantidades dependen mucho del cocinero, se pueden añadir o quitar especias sin miedo, siempre va a quedar muy rico! El mejor acompañamiento es una buena ensalada, pero si lo queréis acompañar de bacon allá vosotros.

Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

IR DE CAÑAS CON UN VEGETARIANO (PAPAS ARRUGADAS Y MOJO VERDE)

Papas arrugadas con mojo verde de cilantro

Papas arrugadas con mojo verde de cilantro

Por lo que me cuenta mi novia la cultura gastronómica cambia mucho cuando te haces vegetariano. Ejemplo claro: si vas de cañas y eres vegetariano vas a comer muy poco y casi nada si eres vegano. Lo que antes era llegar al bar y pedir una caña y esperar la tapita con ansias ahora se ha convertido en un mal rollo. “Disculpe señor camarero, tiene alguna tapa que no lleve carne o pescado, es que soy vegetariana” esa frase es una de las más odiosas de decir para un vegetariano porque el camarero te va a mirar con mala cara, los clientes que están a tu alrededor van a a pensar: ahí está la hippy-pija de turno, y los colegas que están con ella van a empezar a preguntar chorradas sobre el motivo de su “desviación”. Nunca una frase había dado para tanto.

Por eso uno de los alimentos más socorridos si invitáis a un vegetariano a casa son las patatas. Por lo baratas que son y lo ricas que quedan con cualquier cosa. Por eso uno de los alimentos más consumidos en el mundo (con permiso del pan y el arroz) son las patatas. Son un símbolo nacional, basta ir a un restaurante de cocina española, ya sea en España o en cualquier otra parte del mundo, para comer una tortilla de patatas. Pero hoy no quiero hablar de la tortilla, sino de las papas arrugadas. Los canarios sabrán perfectamente de lo que hablo, para el resto de mortales diré que no hay manera mejor de cocinar una patata. Se hacen cocidas con mucha sal y con piel y se acompañan normalmente de mojo.

Reconozco que no son un plato en sí, pero como guarnición o entrante o tapa son la leche. Además se pueden hacer en grandes cantidades porque si sobran al día siguiente están riquísimas o se pueden comer en ensalada. Los canarios más puristas van a darme caña porque yo no uso papa canaria. Es muy cara y muy difícil de encontrar, pero eso no tiene que ser motivo para no disfrutar de estos bomboncitos salados.

PAPAS ARRUGADAS

Ingredientes:

  • Patatas pequeñas, las que venden tipo “guarnición” dan el pego. Si podéis usad papa canaria.
  • Un buen puñado de sal gorda, la fina también vale.
  • Una rodaja de limón.

Preparación:

  • Sencillísimo! Limpiar la piel de patatas a conciencia ya que nos la vamos a comer. En una olla colocamos las papas y cubrimos con agua. Las ponemos al fuego y añadimos la sal y la rodaja de limón. La cantidad de sal es difícil de decir con exactitud pero 1kg de papas-200g de sal es una buena proporción.
  • Dejar cocer no menos de 30 min a fuego medio. Si hierve con mucha fuerza nos vamos a cargar las papas.
  • Cuando estén cocidas y con la ayuda de la tapa de la olla, tirar el agua.
  • Volvemos a colocar la olla con las papas al fuego y sin dejar de menear la olla (para que no se peguen) dejamos que se sequen. Poco a poco veréis que se van secando, y cuando esten secas del todo la piel se va a ir impregnando de la sal del agua de cocción. Tened paciencia, parece que no sirve de nada pero al final se tiene siempre recompensa.

MOJO VERDE

Ingredientes:

  • Cilantro fresco.
  • Ajo
  • Aceite de oliva
  • Unas gotas de vinagre
  • Sal
  • Pimienta
  • Una pizca de comino (opcional)

Preparación:

  • Machacar el cilantro y el ajo en un mortero o picarlo con ayuda de una batidora. 
  • Añadir sal al gusto, pimienta, comino y luego el aceite y el vinagre.
  • Se puede comer al instante, pero si se deja reposar al menos 1h mejor.
Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

LO QUE SE TE PASA POR LA CABEZA CUANDO TU NOVIA TE DICE QUE NO VA A VOLVER A COMER CARNE (BIENVENIDOS)

Hace ya unos meses cuando mi novia volvió de unas vacaciones me dijo que no volvería a comer carne. En ese momento no me lo creí, pensé que estaba de coña, pero cuando vi que ella no se reía conmigo supe que iba en serio, así que me asusté y pensé que diciéndole cosas que no volvería a comer y que le encantan lo iba a arreglar: berenjenas rellenas, jamón, hamburguesas, entrecot, pollo asado, estofado de ternera…. Pero su cara no se inmutó y siguió diciendo que su decisión era firme y que no le daba envidia.

Ese fue el principio de la convivencia con un vegetariano y aprendí que eso de recitar cosas que vienen del mundo animal y que a ti te encantan no van a tener ningún efecto. En este caso a mi novia no le di ni una pizca de envidia. Así que si un día conocéis a un vegetariano no le preguntéis si quiere un poco de riquísimo jamón de bellota porque va a contestar que no y si insistís en que está muy rico lo único que conseguiréis es que se enfade.

Como no estamos acostumbrados a compartir mesa con los vegetarianos decidí contar mi experiencia y mostrar que convivir con esta “especie” que a algunos les parece tan rara no es nada difícil y que tenemos mucho que aprender de ellos. Pero también quiero dejar claro que yo no soy vegetariano, así que en este blog encontraréis recetas de todo tipo, porque cuando la parienta no come en casa siempre apetece darse un homenaje carnívoro 😉

Espero que sea de vuestro interés.

Etiquetado , , , , , , , , ,